Marcos Moreno
La Cobijada de Vejer es mucho más que un traje tradicional: es un símbolo identitario, un universo femenino cargado de historia, misterio y belleza que ha fascinado durante siglos a quienes han pasado por Vejer de la Frontera.
Este legado cultural fue retratado con una mirada sensible y documental por el periodista visual Marcos Moreno, quien, a través de su reportaje fotográfico, pone en valor la fuerza simbólica del cobijado y la presencia enigmática de la mujer vejeriega. Una figura que, generación tras generación, ha pasado de madres a hijas, cautivando a viajeros y cronistas desde hace siglos.
Aunque a simple vista el cobijado pueda parecer un atuendo sobrio e incluso humilde, su riqueza se revela en los detalles. Tal y como describe Marcos Moreno en su trabajo, el traje está compuesto por varias piezas cuidadosamente elaboradas:
enaguas blancas con tiras bordadas, una blusa blanca adornada con encajes —cuya complejidad variaba según la posición económica y social de la portadora—, una saya negra ceñida a la cintura de la que asomaba el encaje de las enaguas, y un manto negro fruncido, forrado de seda, que cubría por completo el cuerpo de la mujer, dejando únicamente al descubierto su ojo izquierdo.
Este potente imaginario visual fue el punto de partida de una colaboración muy especial. Inspirada por el reportaje de Marcos Moreno, la diseñadora Sabina Vargas dio forma a un accesorio en piel que reinterpreta el manto y la saya del cobijado desde una mirada contemporánea. Una pieza que no solo dialoga con la tradición, sino que la traduce al lenguaje del diseño actual, manteniendo intacta su carga simbólica y cultural.
Esta collab nace del respeto por la artesanía, la memoria y la identidad, demostrando cómo la fotografía, la moda y la tradición pueden encontrarse para crear nuevos relatos sin perder sus raíces.
Puedes descubrir el reportaje completo de Marcos Moreno sobre La Cobijada en su web oficial:
Puedes descubrir el reportaje completo de Marcos Moreno sobre La Cobijada en su web oficial:
Una colaboración que rinde homenaje a la mujer vejeriega, a su historia y a ese ojo izquierdo que, aún hoy, sigue mirándonos desde el pasado.